lunes 27 de abril de 2009

El estofado de la creatividad

Me cuenta Daniel Goleman a través de su libro El espíritu creativo, que para que la creatividad se manifieste hay que cocinarla como si fuera un estofado. Al igual que en este guiso necesitamos varios ingredientes. Por un lado estaría bien tener la carne. Esa carne sería el dominio de un campo, por ejemplo la música.
El otro ingrediente son las especias. Un guiso puede tener la mejor carne del mundo pero sin las especias realmente es difícil que no salga algo soso. Esas especias son las habilidades creatividas de cada uno, es decir, la cursiosidad, la imaginación y la capacidad de cambiar la perspectiva. Por último necesitaremos algo que cocine todo eso. Ahí es donde entra el fuego, que representa la pasión por realizar algo. Los psicólogos llamamos a eso motivación intrínseca, es decir, el placer de hacer algo sólo por hacerlo, sin esperar nada a cambio. Cuando esperamos recompensas nuestra motivación vira y se convierte en extrínseca. De ahí el cambio radical en la manera de componer o de actuar de los músicos adinerados.

En fin, esta es la receta de Goleman para la creatividad. Espero que vuestro guiso salga exquisito.

viernes 24 de abril de 2009

On the Radio


Y... estamos en directo. Sí, esta tarde a las 17:00 un servidor será entrevistado en Radio Nou con la excusa de mi participación en el Foro del Cambio que se realizará en Valencia del 27 al 29 de este mes. Es mi tercera experiencia con la radio pero la primera en mi ciudad, así que le tengo muchas ganas.
Lo podéis escuchar por la red.

Saludos cordiales

jueves 23 de abril de 2009

El bus de la creatividad

El pasado día 21 fue el día internacional de la creatividad. Para celebrarlo, me fui, con invitación incluida, a Bilbao gracias a Tekniker y a la Fundación Neuronilla. Allí me esperaba un autobús con 34 creativos dispuestos a generar ideas pueblo por pueblo. Creando de gira por Euskadi, un buen proyecto. Las técnicas que utilizamos se llaman: los paseos, la crítica y los 5 sentidos. Interesantes aunque parecidas a otras más clásicas.
Todos terminamos en una sidrería de Loiu, muy cerca del aeropuerto para volver a casa después de pasar un gran día y celebrar la creatividad como se merece, entre ideas, gente, buena comida y muchas risas.
Podéis ver la noticia aquí

viernes 17 de abril de 2009

I Encuentro de Guzmanes

Yo me llamo Guzmán. Mi padre también. Y un tío que tengo en Galicia también. No conozco a ninguno más. Mi tío me dijo estos días en Ribadeo que por allí hay algún neno que se llama como nosotros y además gracias a nosotros. Es un nombre inspirador, por lo visto. Siempre he pensado que me habría hecho ilusión encontrar a otro Guzmán que no perteneciera a la familia. Fantaseé con el hecho de ir a una reunión de amigos, que me presentaran a alguien y que me dijera: yo me llamo Guzmán, ¿y tú? Sería genial.

Una vez en Tenerife conocí a un chico que afirmaba conocer uno. Era su propio hermano. Le dije que me lo presentara sin falta, que le invitaba a comer. Pero no, él trabajaba en Madrid. Por eso sigo teniendo que conformarme con mi padre y mi tío.

Ahora lanzo el primer encuentro de personas que se llaman Guzmán (de nombre, sí, de nombre)
Ya nos imagino, a los 20, no creo que haya más, en una taberna celebrando entre vinos las cientos de anécdotas que te ocurren al llamarte así. El I Encuentro de Guzmanes está cerca.

Que Internet haga el resto....

jueves 16 de abril de 2009

Proyectos de corazón

Una vez un gran amigo mio me dijo que si las cosas las haces de corazón siempre funcionan. En esos tiempos incluso yo pequé de escéptico y no dude en replicarle que por mucho que al le gustara hacer películas con clicks o animaciones en el sótano de su casa, la gente no iba a seguirle el rollo y posiblemente sólo hubiera sido tiempo de ocio. Ahora, pasados los años, me doy cuenta de que sí, de que el viejo Isma tenía razón. Las cosas cuando las haces de corazón llegan a la gente. Estos últimos meses me estoy dando cuenta de ello. Ponerse a desarrollar un proyecto, con el único fin de pasarlo bien y de transmitir algo a la gente, sin pensar en lucrarse, en si es útil o no o en hacerse famoso. Esta tarde doy una charla en un pueblo cerca de Valencia. Es la tercera de este estilo. La primera la hice para divertirme las otras salen por lo bien que yo me lo paso dándola. Sólo queda una hora para ponerme en marcha y ya estoy con la gasolina a tope. Espero poder transmitirla como el primer día.

martes 7 de abril de 2009

El despertador

No soy tipo de despertadores. Por h o por b muy pocas veces he tenido que utilizarlos. En mi época de músico nocturno vivía de noche más que de día por lo que ese invento era algo absurdo para mí. Se nota que le pillé el gusto y la verdad es que hasta hace nada ni siquiera tenía sobre mi mesita de noche. Hasta las navidades pasadas. Paseando por las calles del barrio de Trastevere, en Roma, uno de los indios (de India) que pululaban por allí consiguió venderme uno muy original. Se trata de un cubo blanco al que cuando lo aprietas le empiezan a salir los colores, como una que me sé yo. Ya me imaginaba yo en mi cama, leyendo, y viendo de reojo los colores en la oscuridad, relaxxxx....

El despertador y yo tuvimos una buena relación hasta que un día puse la alarma. Nunca la había probado pero ese día me dio por hacerlo. Mi cubito de colores no falló y todo arreglado. El problema es que ahora ya no se calla. Es imposible desconectar la alarma. He probado todo tanto yo como mis amigos y no hay nada que hacer, a las 17:30 suena un villancico. Cierto es que puedes cambiar la hora pero claro, nunca sabes cuando te puede despertar. Qué tensión!!

El último recurso que tenía era desconectarlo, así que decidí quitarle las pilas. Al principio le quité una y todo seguía igual. Bueno, tiene tres más, pensé inocente de mí. Poco a poco fui quitándole todas las demás pero nada, ahí seguía con su hora y su campanita omnipresente a la lado de la hora. Como si del juego de Jumanji se tratara, el juego no podía volver atrás.

Ahora vivo con ese destino, sea la hora que sea debo convivir con canciones navideñas y mi única libertad es poner la hora que yo quiera. A alguien se le debió olvidar el botón para desctivarla y por eso yo tengo que vivir en tensión en mi propia casa, no me parece nada, nada justo.

Cuando me olvido de él, entonces suena, recordándome que es el amigo más fiel que jamás tuve, para bien o para mal, en casa siempre será Navidad...

lunes 6 de abril de 2009

Una alegría diaria

Desde que empecé con las Kakofonías los links a webs de cómics o tiras cómicas se han multiplicado en mi marcador de favoritos. Uno de los que más gracia me hace me lo pasa mi amiga Mac desde el lejano Chile. Se trata de las tiras de Albert Montt. Un humor agudo y sutil que siempre hace que empieces el día con media (o entera) sonrisa.
Disfrutarlo

domingo 5 de abril de 2009

¿De qué vas?

Y seguimos con la India, pero prometo que esto es lo último...

Estos días leo ¿De qué vas? de un tal William Sutcliffe y me está encantando. Lo cierto es que es de esos libros que los enganchas y te los zampas en dos asentadas. Habla sobre un par de chavales de Inglaterra que se van de mochileros a India. Es muy curioso comprobar que todo lo que cuenta le pasa a uno cuando está allí, palabrita.
Por un lado parece que lo que te pasa a ti le pasa a todo el mundo y eso le quita algo de magia, pero por otro es muy divertido revivir las extrañas aventuras vividas allí.
Lástima que de dos bocados te lo meriendes, uno se queda con ganas de más, pero es lo que hay. Quizá ha llegado el momento de empezar a obsesionarse con otras cosas.

Por cierto, ¿Sabéis de otros libros que recreen vuestros viajes?