Me cuenta Daniel Goleman a través de su libro El espíritu creativo, que para que la creatividad se manifieste hay que cocinarla como si fuera un estofado. Al igual que en este guiso necesitamos varios ingredientes. Por un lado estaría bien tener la carne. Esa carne sería el dominio de un campo, por ejemplo la música.El otro ingrediente son las especias. Un guiso puede tener la mejor carne del mundo pero sin las especias realmente es difícil que no salga algo soso. Esas especias son las habilidades creatividas de cada uno, es decir, la cursiosidad, la imaginación y la capacidad de cambiar la perspectiva. Por último necesitaremos algo que cocine todo eso. Ahí es donde entra el fuego, que representa la pasión por realizar algo. Los psicólogos llamamos a eso motivación intrínseca, es decir, el placer de hacer algo sólo por hacerlo, sin esperar nada a cambio. Cuando esperamos recompensas nuestra motivación vira y se convierte en extrínseca. De ahí el cambio radical en la manera de componer o de actuar de los músicos adinerados.
En fin, esta es la receta de Goleman para la creatividad. Espero que vuestro guiso salga exquisito.



