En estos cinco años... mucho curro, MOGOLLÓN, pero sobre todo... muchos amigos.
Fulanita de tal y pascual. Camarera de piso 2003-2008
Esta es la inscripción que he descubierto en el Hotel Monumental Naranco de Oviedo donde me encuentro estos días trabajando la creatividad con los ingenieros de Isastur.
Me llamó la atención enseguida. Una inscripción así, de una camarera de piso, al lado de los ascensores donde todo el mundo o lo ve o lo ve. Lo primero que pensé fue: ¿cómo se ha podido llevar a cabo esta idea? sabiendo todos los filtros por los que debe pasar una idea, ¿cómo demonios pudo una frase de una trabajadora más, tener tanto protagonismo en un hotel de 4 estrellazas?
Es algo que me alegra. Puede que me entere hoy de cómo fue el proceso pero a mi me gusta imaginarmelo así: una camarera de piso se va del hotel por asuntos personales (se muda a otra ciudad, le toca la lotería...) y en medio de su fiesta de despedida y ante la obligada frase de "que hable, que hable" la señorita tal y pascual nos suelta esa perla, tan sencilla, tan humana. Entonces alguien, a los días o semanas, empieza a pensar en esa frase. Piensa que a un hotel de tal envergadura igual lo que le falta es un poco de humanidad. Hacer que el cliente sienta que allí se valora a las personas independientemente del cargo que posean. Así que sin prejuicios ni miedo presenta su idea. Lo misterioso es cómo un director de un hotel dio vía libre a esa idea. Pero como decía antes, no me quiero ir de Oviedo sin averiguarlo.
Yo, por mi parte, creo que es una gran idea.