Últimamente estoy totalmente obsesionado por el concepto que encierra la legendaria lucha que llevaron a cabo David y Goliat en la que, gracias a su ingenio y talento, David pudo con este gigantón. Reconozco que es algo a lo que recurro con frecuencia, pero no por eso deja de apasionarme y, sobre todo, ahora que veo que este David empieza a dar un poco de caña.¿Quién es ese tal David? pues en estos momentos y, siempre referente a mi pequeño universo, podrían ser perfectamente el pequeño comercio, las Pymes o incluso yo mismo. Ver cómo el pequeño comercio - al menos el mío, el de Ruzafa- le planta cara a los Goliats gracias a las ideas es algo, debo de reconocerlo, que me "pone". Y mucho.
También ocurre algo similar conmigo mismo. Yo, visto como pequeña empresa, como hombre orquesta, siento que las cosas avanzan a una velocidad de vértigo. Que las puertas, que tanto tiempo estuvieron selladas, ahora empiezan a abrirse por primera vez. Y no, no es por haberme cansado dando muchas patadas con el fin de romperlas; creo que, al igual que con el tema Ruzafa, es todo culpa de una tal Mr. Creativity.
Bendita seas, maja.




